Últimamente no paro de pensar si tanta “apertura” en las redes sociales y herramientas 2.0 es sana. Creo que, como a muchos de vosotros, he vivido la siguiente cronología en la red:
1 ”Todo anónimo, cerrado, usando nicks y alias… no sea que sepan quien soy”
2 ”Um….a lo mejor puedo empezar a crearme algun espacio profesional para que me asocien”
3 ”¡Esto de la 2.0 está fenomenal! Venga, a aceptar a todo el mundo… y a dejar las puertas abiertas de par en par”
4 ”Buf, estoy tan cansado/quemado…. me encantaría ponerlo en algún sitio para desahogarme, pero como lo tengo todo en abierto no voy a ponerlo…”
Yo estoy entre el 3 y el 4
y sobre todo con el Twitter. Ha pasado de ser un espacio de comunicación abierto donde la gente era mayoritariamente desconocida a tener un grupo de buenos compañeros a los que contar las penas (algunos desvirtualizados, otros no, pero compañeros de la red a fin de cuentas) Y ahora que hay más “intimidad” con esa gente, la pregunta que os lanzo es….. ¿mejor seguir en abierto o proteger mis twitts?









